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Nuestra Señora de Buenos Aires...

- Por encima de Palermo Chico, desde la autopista General Paz

"Qué buenos aires son los de este suelo!", exclama, llena de espontaneidad, en este día de febrero de 1536, Sancho del Campo. ¿ Pronunciando esta frase anodina, este marinero de la expedición de Mendoza sospechaba que estaba dando un nombre a lo que serían varios siglos más tarde una de las ciudades más grandes de la tierra?El fortín edificado a toda prisa por los hombres de Mendoza, sobre las orillas del Riachuelo, hecho con casas de adobe y de paja, sería llamado en efecto Nuestra Señora de Buenos Aires.No resistiría a los ataques de los Quérandies, pero cuando en 1580, cerca de cincuenta años más tarde, acompañando a Juan de Garay, otros aventureros vendrían, se acordarían de este nombre, refundarían una ciudad, Trinidad, y un puerto, Santa María de Buenos Aires .
Este origen del nombre de Buenos Aires no tiene la aprobación de todos los historiadores. Algunos la atribuyen a una Virgen de la Cerdeña, nuevo Eole de marineros españoles, al que vientos habían llevado, sanos y salvos, hasta las orillas del "Mar Dulce " (1).
A menos que sea el bueno San Martín de Tours, hecho por sorteo (2) Santo patrón de la ciudad de "Buenos Aires", que hubiera permitido que hombres pudieran alcanzar estas tierras del fin del mundo, para fundar allí una bella ciudad...

(1) Los cartógrafos franceses de la época llamaban este estuario "la rivière plate" (el Río Llano), pero Solis, que fue el primero que lo descubre lo había bautizado el mar dulce.

(2) La anécdota es divertida. Era en efecto de costumbre, en el momento de la fundación de una nueva ciudad, efectuar un sorteo entre los grandes santos de la época para encontrar al protector. Desconocido, el nombre de Santo Martín salió 3 veces sucesivamente del gorro de marinero, y ellos todos vieron allí un signo divino.

Cuando Rivadavia expulsaba los Recoletos

- Basílica Nuestra Señora del Pilar, Junin 1904, Recoleta

Se había dado vuelta la página desde aquel siglo de las Luces que tanto había influenciado a Europa. Ahora sus ideas se preparaban para cruzar el Atlántico.
En estas regiones del fin del mundo, San Martín luchaba en el norte de Argentina, con la idea que la Independencia no podía ser cierta hasta que se liberaran todos los pueblos, peruanos y chilenos sobre todo, del yugo español. La hispanofobia había alcanzado su paroxismo y toda la sociedad porteña se veía fuertemente atraída por la cultura francesa. Esto se reflejaba en la moda, en los entretenimientos, en el teatro, en los salones literarios. La situación política era caótica. Entre 1819 y 1821, el poder cambió de manos muy rápidamente. Ni bien José Rondeau fue nombrado Director Supremo, confió las riendas del Estado a Juan Aguirre López para unirse a la batalla contra los "Caudillos del Litoral" para ser derrotado por estos en Cepeda (1). Miguel Estanislao Soler había sustituido rápidamente a Manuel de Sarratea, establecido por los vencedores, y posteriormente Martín Rodríguez sucedió a Dorrego que había ejercido el interinato.
Rodríguez contó en su Gobierno a un llamado Bernadino Rivadavia (2), partidario del aislacionismo de Buenos Aires y reformador furioso. En 1821, en un país donde quedaba todo por construir, Rivadavia hizo como una de sus extrañas prioridades, la expulsión de los Hermanos Recoletos (3), cerrando el convento donde vivían y la iglesia donde celebraban desde 1732.
Era seguramente más importante suprimir los privilegios de la Iglesia, anular el diezmo, privarle de todo poder social y educativo que de dar a San Martín los medios para construir una gran Nación argentina. Las ideas prevalecían sobre los actos, la Razón sobre lo espiritual: los Recoletos fueron las víctimas.

(1) Batalla que tuvo lugar en los alrededores de la localidad de Cepeda el 1 de febrero de 1820. La victoria de los caudillos del litoral puso fin momentaneamente al poder central de Buenos Aires, y al Gobierno del Director Supremo Rondeau que había sustituido a Pueyrredon menos de un año antes.

(2)
Vuelto Presidente de una República sin constitución el 7 de febrero de 1826, iniciará numerosas reformas: creación de los Archivos Nacionales, reorganización de la Justicia, supresión de "cabildos", promulgación de la famosa ley de enfiteusis, instauración del sistema lancastérien en las escuelas.

(3) Orden Franciscano fundado en España durante siglo XV, que se instaló en Francia más tarde : en 1592 en Nevers y en 1608 en París al convento de los Recoletos a lado de la "Gare de l'Est" (hoy Casa de la Arquitectura)

Por una "milonga", una noche de lluvia...

- Confitería La Ideal, Suipacha 384

Desde principios de la tarde, una lluvia torrencial descarga sobre Buenos Aires. Los taxis amarillos y negros levantan a su paso chorros de agua que el transeúnte intenta evitar bordeando las fachadas.
Al anochecer, sombras se deslizan precipitadamente dentro del edificio deteriorado, al cruce de Corrientes y Suipacha. El lugar deja adivinar su esplendor pasado. En la pérgola, los últimos llegados doblan sus paraguas, bajan su capucha goteante y depositan su abrigo en el vestidor.
Una escalera de mármol conduce al primero. Los tacones chasquean de un peldaño al otro. El tajo de las polleras se abre, revelando, a pesar de la luz pálida prodigada por viejos lustres polvorientos, las piernas de las mujeres torneadas por estiletos exageradamente altos.
Bajo una vidriera que deja pasar la lluvia en algunas partes, parejas se ejercitan al son de un bandonéon tímido. La orquesta no está aún completa. En un murmullo ruidoso, los unos y los otros se encuentran en las mesas que reservaron con anterioridad. Espejos sobre las paredes permiten corregir un maquillaje estudiado y agudizar la sensualidad de las ropas. Cruzaron la ciudad entera. Vienen de todos los barrios : de los más lejos a lo más cerca. Pertenecen en su mayoría a escuelas de milonga, dónde aprenden durante años a perfeccionar cada figura, una tras otra, de un tango que se baila solo para ella, solo para él.

Entonces cuando aparece, saliendo entre dos columnas, una pareja que todos conocen, cada uno se hace a un lado, vuelve a su mesa para admirar el acuerdo perfecto de dos maestros. Los músicos tocan las primeras notas de una partitura de Piazzola, los cuerpos se tensan: hasta la punta de los dedos. Los movimientos se suceden, crispados, apasionados.

La mano no se posa: roza, dejando el espacio a un soplo que se desliza por la espalda hasta las caderas y se evapora. Las miradas huyen y luego se fijan en los ojos del otro.Algunos minutos de entrenga apasionada, solos en el medio de los que los admiran, en medio de los que se preparan a imitarlos...

En el azul de los ojos de Pilar... (la leyenda del jacaranda)

- Parque 3 de Febrero, Av. Adolfo Berro, Palermo

¿Que había en la mirada de Pilar para que Mbareté se ahogue hasta tal punto que perder la vida?Había llegado algunas semanas antes en este lugar que llevaba aún el nombre de "las siete corrientes". Su padre, de pequeña nobleza española, la había traído con él. Se habían instalado ambos no lejos de la misión jesuita donde trabajaban numerosos guaranis.Hacía un poco más fresco a esta ultima hora de la tarde. Quiso salir y pidió a su dama de compañía venir con ella. Indolente, avanzaba, en las calles de la "reducción". Su sombrilla se arremolinaba sobre su cabeza, protegiendo su piel que su cabello negro volvía aún más blanca. Mbareté tendría nunca que levantarse para limpiar el sudor que goteaba de su frente. A 16 años justo cumplidos, Pilar no podía tampoco encubrir el sentimiento que se había adueñado de ella, cuando su mirada azul profunda cruzaba el del joven indio. Pussieron todo en acción por lo tanto para volverse a ver, otra vez, luego otras aún. Mbareté se aprendió algunas palabras de español: suficientemente para que pueda balbucear a la oreja de Pilar aquéllos que ella soñaba oír. Pero una noche, decidiendo quererse más aún, fueron sorprendidos por el padre de Pilar. Bien decidido a lavar el honor de su hija en la sangre, apuntó con un mosquete en dirección a Mbareté. Cuando el tiro salió, Pilar se lanzó para proteger su querido. Se murió sin un grito. Atropellado por un segundo tiro en el momento en que se precipitaba sobre el padre de Pilar, Mbareté se desplomó sobre la muchacha.

Bien más tarde, los que volvieron de nuevo en los lugares del drama, descubrieron al sitio dónde caían entrelazados el cuerpo de los dos enamorados, un árbol a las flores azules, del azul profundo de la mirada de Pilar. Así nació la leyenda del jacaranda... en el azul de los ojos de Pilar...

La venganza de Corina Kavanagh.

- Plaza Libertador General San Martin, Calle Florida, Retiro

Corina Kavanagh no es de los que bromean. Somos al final de los años 20: desde varias generaciones ya, su familia se opone a la de los Anchorena. ¿El origen de este odio ? veleidades comunes a propósito de terrenos mismos, de mismos edificios o de mismos apartamentos en el barrio de Retiro. Inmensamente rica, entablada en una carrera desenfrenada, cuyo único objetivo es la adquisición del máximo de bienes, cada una de dos familias quiere dejar la marca la más grande. Una y otra ya no se hablan más que por abogados interpuestos. Entonces cuando una de las muchachas Kavanagh tiene el mal gusto de encapricharse del uno de sus retoños, la familia Anchorena no puede sino oponerse a esta unión increíble. Rabiasa delante esta afrenta, Corina decide hacer erigir un edificio monumental delante de la casa del Anchorena para privarlos de la vista de la Iglesia del Santo Sacramento que hicieron construir con el fin de dejar sus huesos. Deberán en adelante eludir el obstáculo o pasar por el bien llamado paso "Corina Kavanagh" para entregarse a sus piadosas actividades.

Edificio Kavanagh : dibujado por los arquitectos Sánchez, Lagos y De La Torre, construido en 14 meses, se inauguró el 15 de enero de 1936. Rascacielos mas alto de Sudamérica en su época (120m-30 pisos), su estilo "art déco" lo valió el Precio de Honor del American Institute of Architects. Dirección: Florida 1065.

River Plate, el otro "templo" del fútbol argentino.

- Av. Presidente Figueroa Alcorta, Costanera Norte

Domingo 8 de octubre, tenía lugar en "el estadio monumental", el "Superclásico" conseguido por el club de "River Plate", 3 a 1 (1), a costa de su rival de siempre, el club de "Boca Juniors".
Una vez más, como durante la Copa del Mundo, toda la ciudad se había parado, las familias se desgarraban una a otra, los amigos de siempre se insultaban, cuando por desgracia uno no llevaba la remera del otro: azul y amarillo para "Boca", blanco y rojo para "River".
Los comentarios exaltados de los periodistas deportivos se respondían de televisores en televisores, impidiendo el indiferente o el ignorante, de aprovecharse del apariencia de silencio que prevalece tradicionalmente a las ultimas horas de la tarde dominical, en "la ciudad que no duerme nunca". Cuatro veces, un clamor sordo salio en mismo tiempo de todos los barrios, sucediendo al "goaaaaalll" histérico y sin fin de la voz en el tubo catódico. Sólo le respondían los algunos tacos de despecho del clan de los perdedores. El "cancha" de "River" se inauguró el 25 de mayo de 1938. Concebido para recibir 70000 personas, pudo aceptar 135000, sin que es necesario asombrárse ni offenderse de eso, el día del final de la Copa del Mundo, en 1978, entre la selección nacional argentina y Holanda. El Club Atlético de River Plate reside alli. Fue fundado en 1901 y dispone de un palmarés (2) que puede dar envidia numerosos clubes europeos.

(1) 2 de los goles de River se han apuntado por un joven Franco-Argentino de 18 años, Gonzalo Higuaín.
(2)A tener en cuenta sin embargo que el club más titulado de Argentina y del mundo es el de "Boca Juniors".

Homenaje: José de San Martin, caballero del Nuevo Mundo.

- Plaza San Martin, Retiro

Se escribieron decenas de obras relativo a el. Los más grandes historiadores disecaron su acción y su papel en la historia de Argentina . Su nombre se inscribe en la memoria de los Argentinos del mismo modo que el de Napoleón, en la de los Franceses. Sus proezas no lo pusieron sobre un trono, pero al contrario de su famoso contemporáneo, no existe, hoy, cualquier pequeño pueblo o cualquiera ciudad en toda Argentina que no tenga una plaza o una avenida llevando su nombre.

Como si todo un pueblo veía en este hombre la única figura irreprochable de su historia. En un tiempo en que los burgueses dudosos de Buenos Aires tergiversaban, llevará en el Nuevo Mundo, con algunos raros aventureros (O' Higgins, Bolivar...) un combate noble para la independencia de su país.

Aunque acumulando al término de su epopeya los títulos pomposos de Generalisimo del Perú, de Capitán General de la República de Chile, de General de las Provincias Unidas del Río de la Plata, no sacará ninguna gloria personal de sus victorias.

Humanista cuando liberó a los esclavos de las naves que los transportaban en España, respetuoso de las instituciones, se verá negar el derecho a volver de nuevo en Buenos Aires a la cabecera de su esposa moribunda por aquéllos que servía.

Sin odio, pero desalientado por la mediocridad de los políticos de su país, exilera en Europa y entregará el alma en Boulogne-sur-Mer.

Será necesario 30 años para que su país, que le debía tanto, se decida respetar su deseo "que su corazón descanse en Buenos Aires". En 1880, se depositará en la catedral de la ciudad, los restos del "Libertador", José de San Martin (1778-1850) a quien falta quizá un único título: Caballero del Nuevo Mundo.

Mundial, completamente locos

- Plaza de la Republica, Av. 9 de Julio, San Nicolas

Escapando a la razón, todo un país, todo un pueblo deja de vivir cuando viene la hora. La hora del partido que se opone la selección a cualquier otro comparsa.
Todo se convierte entonces en desatino : calles que se vacian, almacenes y restaurantes que se cierran, empleados que no vienen al trabajo, empresas que se paran, las sesiones del Parlamento que se suspenden, cursos en los colegios que no se prodigan mas...
Desde el che apoltronandose en su sillón, saboreando su "Quilmes"febrilmente, hasta la mujer resignada detrás de su tablas de planchar, o el gato que no quiere mas ser el último que frecuenta las calles, no, ningún, para nada, faltaría el infalible.

Por miedo de que una única fuerza viva de la nación, que una única respiración vienen a faltar cuandos los "albicelestes" juegan.
Si, por desgracia, la selección ganaria (lo que occure bastante a menudo) la intensidad del desencadenamiento que ocurre solo tiene equivalente el silencio inquietante que lo precedió.

Cementerio de la Recoleta, 70 tumbas, cientos de gatos.

- Calle Junin, La Recoleta

Como en el del Père Lachaise en Paris, en el cementario de la recoleta, se puede encontrar todo lo que el país puede contar como grandes hombres (y grandes mujeres): venerados, adulados, adorados, olvidados, decaídos... Inaugurado en 1822, reagrupa 70 tumbas: entre otras, la de la esposa del General San Martin, la inevitable tumba del General Alvear y por supuesto el panteon de la familia Duarte donde intenta descansar en paz una tal "Evita". No hay sin embargo peregrinos más asiduos que los cientos gatos que fijaban domicilio : cuando llega la noche, el último grupo de turistas evaporándose, este pequeño cuadrado de mármol y piedra vuelve a ser su terreno de juego.

Una mañana, a la sombra de los ombues (leyenda guarani)

- Av. Alvear, La Recoleta

Se dice que una joven india, Umbi, casado al cacique (jefe) de una tribu, partido guerrear con sus hombres, desesperándose de no ver la lluvia caer, a pesar de sus ofrendas a dioses, se había rompisto a llorar para regar de sus lágrimas, los pies de maíz. Emocionados por su gesto, los dioses lo transformaron en un árbol inmenso a las raíces tentaculares para proteger las cosechas del sol. Así había nacido, la leyenda del Ombu...Los ombues seculares, ofrecen hoy un momento de sosiego al porteño permitiéndole olvidar un momento los ruidos de la ciudad y los rayos implacables del sol.