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El sueño del salinero

- Grande Saline, al cruce de las Rutas 40 y 52 (3600 msnm)

El sol es ya bajo sobre el horizonte. Don Leucadio sabe que debe pararse porque la sombra de la piedra a lado de él se estira hasta sus pies. Solo le queda el tiempo del trayecto a bicicleta para volver a San Antonio de Los Cobres, antes que la noche caiga. Levanta lentamente su espalda dolorida por horas pasadas curvado picando la salina, y recoge a la pala los panes de sal que encarga en bolsas de arpillera. A pesar del dolor que sente en los riñones cada vez que iza estas bolsas sobre el lomo de las mulas, Leucadio Guitian esboza ningun mueca. Tiene el pudor de aquéllos que ningún compasión vendrá aliviar, de los que no lo esperan.
El sol abrasa la cumbre de los volcanes alrededor del desierto blanco. Sin riesgo, retira sus anteojos de madera similares a los"Iggaaks" de los "Inuits". Habrá falta una semana para alcanzar la tonelada que se le pagará 11 Pesos. Varios años para constituirse un pactolo suficiente para realizar su sueño. Ya que Leucadio Guitian tiene un sueño: comprar este pequeño molino abandonado cerca de su casa para hacer pan para su pueblo.

Para que no se lo llama màs Don Leucadio el salinero, pero Don Leucadio el molinero...

- Fuente : inspirado por el artículo "Harina de la puna, magia de un molinero" de Juan Pablo Baliña, La Nacion ( 1 de abril de 2007 )

El tren de las nubes

- Viaducto de la Polvorilla, San Antonio de Los Cobres (4220 msnm)

Juan Pistarini, Ministro de Obras Públicas de Perón, inauguró con gran pompa la porción C-14 de la línea de ferrocarril General Manuel Belgrano, el 20 de febrero de 1948. Los primeros estudios se habían llevado 50 años antes. El proyecto tenía por objeto servir los pueblos del sur de la Puna. La primera sección construida no iba sin embargo más allá que Rosario de Lerma (Alt : 1332 msnm).
Quedaba todo que hacer, tanto màs cuanto que los ingenieros vacilaban entre dos itinerarios posibles, la Quebrada de humahuaca y la Quebrada del Toro y que los políticos se pegaban para saber a quienes la concesión se asignaría: a una sociedad inglesa o a los Ferrocarriles del Estado.
Hizo falta toda la energía y la voluntad de Presidente Hipolito Yrigoyen, elegido en 1916 para hacer sacar el proyecto del estancamiento burocrático. Los trabajos comenzaron en 1921 bajo la dirección de un ingeniero americano, Richard Maury.
Se reclutó una mano de obra importante, local y extranjera (1). Los trabajos avanzaron rápidamente. En 1924, se alcanzaba Puerta de Tastil (alt : 2675 msnm).
Un golpe de Estado contra el Presidente Irigoyen, en 1930 vino a bloquear los trabajos que permanecieron paralizados durante casi 6 años. Justo antes de ser expulsado por los militares, Maury sin embargo había podido supervisar la construcción de la obra principal : el viaducto de la Polvorilla.
Toda la dificultad residía en el transporte a 4220 m de altura, de 1600 toneladas de materiales, esencialmente de las viguetas metálicas, necesaria para la construcción de esta estructura de 224 metros de largo y 70 metros de alto.
El terminus de la línea se alcanzó el 17 de enero de 1948 y es finalmente al cuello de Socompa que la unión con los carriles chilenos pudo operarse. En 1971, se decidió que un tren turístico podría circular en la línea entre Salta y el kilómetro 1350. El tren 809 (y 810 a la vuelta) llevaría el nombre poético de "tren de las nubes"...

(1) anécdota extraña: uno de los capataces de la obra era un inmigrante yugoslavo desconocido, Josip Broz. Nadie sabía, incluso él, que sería algunos años más tarde el hombre más potente de su pais natal y pasaría a la posteridad como "Mariscal Tito".

3 - Puna, inmensidad de soledad

- Entre Tres Morros y San Antonio de Los Cobres, ruta 40 (3600 msnm).

El pueblo desapareció de las mapas, erosionado, consumido por la acción combinada de la sal y de la arena. Los techos de paja y de barro secado cayeron. Las bóvedas de adobes se agrietaron para hundirse la una después del otro.
El viento acabó de se lo llevar todo y los hombres abandonaron el pueblo. Parece que hayan querido olvidarlo. Más que los elementos, el tiempo pues hizo su obra, trayendo al polvo lo que unos locos habían construido. Los antiguos ellos mismos desaparecieron : no dirán más la historia de este pueblo al borde de la salina y porqué se abandonó. Entonces, el viajero seguirá adelante sin dudarse que en este lugar de soledad, hombres hayan soñado vivir...

2 - Puna, inmensidad de soledad

- Tres Morros, ruta 40 (3600 m)

En la orilla de la Grande Salina, el pueblo no acaba de morir.
Al contrario de San Antonio de Los Cobres o Socompa más al sur, de Tres Cruces, Abra Pampa o La Quiaca más al norte, tuvo la única culpa de no situarse cerca de las vías de ferrocarril colocadas a partir del final del siglo XIX.
Testigos de la guerra de Independencia (1810-1823) y de la liderada por Rosas contra la Confederación Boliviana peruano (1837), los habitantes de la Puna habían recorrido de nuevo los caminos polvorientos de los Andes para traer a lomo de mulas o de lamas, su sal, su cecina, su lana, sus cuerdas trenzadas, sus plantas aromáticas a Tarija de donde volvían con maíz, harina, patatas, a Humahuaca de donde traían azúcar, alcohol y yerba maté, a San Pedro de Atacama, de donde traían pies de algarrobos, de albaricoqueros u de olivos.
No estuvieron mucho tiempo solos sobre los caminos. Cruzaron rápidamente (1) unas manadas de varios centenares de bovinos llevados por gauchos de Salta y que se dirigían hacia el este. Al Norte de Chile, en el desierto de Norte Grande, numerosos obreros, quienes era necesario alimentar, habían llegado para extraer nitratos destinados a Europa. Muchos observaban con deseo los productos que disponían sobre su puesto los negociantes recientemente instalados. La renta de su ganaderia de ovejas o de lamas, de sus magros cosechas no era suficiente màs. Los unos firmaron para trabajar en las minas de cobre,de borato o de oro. Los otros dedicaron la mitad del año, a la cosecha del azúcar en las plantaciones de cañas de la región de Ramal, al Norte. Esta afluencia de nuevas poblaciones , mal distribuidas, y este cambio de modo de vida incitaron al Gobierno Federal a invertir. La construcción de 2 vías se decidió: la una en dirección de la frontera boliviana que se acabó en 1908, y otro en dirección de la frontera chilena que alcanzó Socompa en 1948.

Aislando así los pueblos de la Puna y causando el éxodo de sus habitantes...

(1) a partir de 1860

- Fuente : sitio internet de la Municipalidad de San Salvador de Jujuy

1 - Puna, inmensidad de soledad

- Ruta 52, entre Purmamarca y Susques (3700 msnm)

La ruta acaba de asfaltarse. Todavía ha sido allí. Pero los convoyes de camiones que van a Chile no levantan más polvo. Pasan simplemente más rápidamente, haciendo más ruido.
El esta acostumbrado al silencio y al viento. Indiferente, trae su magro rebaño ida allí donde crecen algunas hierbas a la sombra de los raros "queñoas" (1) y "churquis" (2).
A los lejos, la salina invade el horizonte. Sus flujos y reflujos dejan arenas móviles y algunos taludes de "tolas"(3). No quiere ir a trabajar allí más. ¿Cuánto perdieron la vista y sus mejores años para algunos pesos la tonelada de sal?
Prefiere subir en el Norte hacer la "zafra", la cosecha del azúcar en las plantaciones de cañas del lado de Ramal. No se paga mejor. No esta menos duro. Pero le deja el tiempo de ocuparse de su explotación, sus animales y su huerta a la vuelta, durante los meses de verano, entre noviembre y abril. Porque nada de eso de permanecer en La Quiaca, en Abra Pampa o en Iturbe como los otros. La ciudad le da miedo y prefiere volver a ver los suyos. ¿Que necesita más?

(1) árbol de la familia de las rosáceas que puede alcanzar hasta 4 metros ,
(2) pertenece a las caesalpineáceas,
(3) arbustos negruzcos
de un metro de altura que cubren el altiplano, pudiendo servir de combustible para calentarse como la "yaruta", un musgo que se encuentra un poco más arriba

La extraña idea de Independencia de Ernesto Soto Avendaño...

- Monumento a los héroes de la Independencia, Humahuaca

La idea era buena: crear un monumento a la memoria del comportamiento heroico de las poblaciones del valle de Humahuaca durante la guerra de Independencia, entre 1810 y 1823.
Había germinado en el mente del gobernador de la Provincia de Tucuman, el federalista Ernesto Padilla (1873-1951), benefactor y filántropo, enamorado de tradiciones argentinas que supo promoverlo ante sus pares del Congreso de la Nación. La comisión establecida había elegido al escultor Ernesto Soto Avendaño.

Éste se fue en sitio en 1927 para realizar los primeros esbozos y buscar el lugar ideal. Los trabajos comenzaron en 1937. la obra aparecio en su desmesura a los habitantes de Humahuaca en 1942. ¿Entendieron sin embargo el impulso creativo del escultor? En la cumbre de una escalera monumental, un gigante de bronce, superando un friso chapada sobre un montón de piedras rojas, parecía gritar su odio y tender un brazo vengador. El escultor lo había llamado "el Grito de la Liberación".

No es cierto que los naturales de la Quebrada de Humahuaca hayan percibido la alegoría de la nueva raza argentina, anacronismo oportuno, amalgama dudosa, liberándose de los opresores españoles.

Quizá simplemente quisieron ver en los rasgos de esta estatua los de antiguos caciques que exigian a sus antepasados por la rebelión contra los hombres blancos, cualquiera que fueran...

El ejército de las sombras

- Alrededores de Tilcara

La fortaleza se construía desde siglos. Las aguas de los Ríos Grande y Guasamayo pasaban a sus pies, 70 metros más abajo. Inexpugnable, iba sin embargo a ser tomada por los hombres del Capitán Francisco de Argañaraz y Murguía. Era en 1598...
Los guerreros Omaguacas que defendían el Pucará de Tilcara había perdido toda esperanza, cuando se les occurio vestir de oropeles a favor de la noche los cardones alrededores.
Al amanecer, los Españoles se sobrecogieron, cuando vieron este ejército que no habían oído llegar. Pensaron un momento retroceder ante el gran número de estos refuerzos, pero los primeros rayos del sol les permitieron descubrir el subterfugio.
Los últimos defensores de la fortaleza de Tilcara cayeron uno tras otro esperando quizá en el fondo de ellos mismos que este ejército a las espinas aceradas les preste ayuda...

Esta anécdota, aunque creíble, no esta probada. Un misionero, algunos años más tarde, en una carta que enviará a uno de sus colegas, el Padre Eugenìo de Sancho, reconocerá haberse creído proseguido por un ejército de espectros al anochecer, confundiendo los cardones con Indios Calchaquies. Es verdad que el Padre Juan de León estaba conocido por no ver ni gota...

Unas hermosas caras...

- Entre Tilcara y Iruya

Su mundo no se extiende más allá de las crestas donde dirigen su mirada. Van a buscar solos, en la montaña, bajo la tormenta a veces, los rebaños dispersados,
arrastrando al cabo de un hilo el precioso camión de madera que construyeron,
apretando contra ellos el confidente de sus sueños: muñeca de trapo o fiel compañero,
Los niños de la Puna tienen poco. Tienen estos ojos que se maravillan de una naderia.

Siete colores en el pais de los Omaguacas

- Cerro de los Siete Colores, Purmamarca

Los niños de Purmamarca no entendían porqué sus padres los obligaban a vivir en este lugar y porqué ellos mismos elegieron vivir allí... El sol iluminaba algunas horas este valle profundo. La ladera oscura de los cerros alrededores, tachonado de cactus, de flacos algarrobos rodeaba su pueblo de una vela siniestra y gris. Los de Tilcara, de Humahuaca, Huacalera o Uquia aprovechaban de las aguas abundantes y vivas del Río Grande en las orillas del cual se estiraba parcelas de maíz o papas. Su valle se abría sin retención a los rayos benefactores de Inti.

Una noche, concertándose antes, los niños salieron sin ruido de su casa para encontrarse en la cumbre de la colina que dominaba su pueblo. Juntos, invocaron la Pachamama para que transforme su valle. Sensible a sus oraciónes, la Diosa Madre de la Tierra les pidió ir a buscar en su casa un objeto de cobre, otro de hierro. Dos de ellos complieron la misión y volvieron enseguida. Pero ninguno supo lo que hizo con estos objetos la Pachamama. Les había pedido regresar a su cama para que sus padres no se den cuenta de su ausencia.
Al amanecer, la montaña gris se había encendido cuando los primeros rayos de Inti la habían alcanzado. Siete colores habían aparecido arriba del pueblo que los científicos explicaron, siglos más tarde, por la presencia de óxido de hierro y de cobre en la tierra. Los niños de Purmamarca, ellos, guardaron en el fondo de su corazón el secreto del Cerro de los siete colores ...

- Fuente : inspirado de "La Leyenda del Cerro de los Siete Colores", cuento escrito por Lucila Guerini, alumna de segundo año del Sworn Junior College (Bs As), primer premio de literatura.